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lunes, 10 de julio de 2017

Exponen dibujos de Spilimbergo: el mundo en la punta de su lápiz

Una muestra en el Centro Borges rescata el trabajo del artista como dibujante. Tres pisos abajo está su mural de la Galería Pacífico

por Julia Villaro



Un torbellino creativo vuelto línea, una línea vuelta derrotero, camino, trayectoria, de uno de los artistas argentinos más importantes del siglo XX. Lino Enea Spilimbergo (1896-1964) fue pintor, grabador, ilustrador y muralista. Y antes que nada, dibujante. Por eso la muestra que el Centro Cultural Borges le dedica en estos días se concentra en su obra sobre papel. Dibujos que desbordan las categorías estancas de los lenguajes plásticos. Dibujos sobre papel, en los que la línea se vuelve trazo y el trazo mancha, pero mantiene siempre una identidad común que los integra y los fusiona: la de un artista de oficio, que comprendió el mundo a través del línea.

Por eso la muestra del Borges, además de ser una muy buena oportunidad para revisitar la obra de este artista (nunca lo suficientemente revisitado) desde sus principios en la Academia hasta sus últimos años en Europa, es una lección de técnica: sepias, temples, pasteles. En todos persisten esos ojos, esas miradas prístinas, tan características de sus figuras, atravesando el corazón de quien se enfrenta a sus imágenes.

“Si ves una foto de mi abuela vas a ver los ojos que tenía”, dice Leonardo Enea Spilimbergo, nieto de Lino y responsable de la muestra. La mayoría de las sesenta obras que la integran provienen de la colección que pasó del artista a su único hijo (Antonio Spilimbergo, el padre de Leonardo) y de él a sus nietos. A ellos también pertenecen los documentos que acompañan la muestra: las cartas de sus alumnos y de su amigo Oliverio Girondo; el poema que le dedicó Rafael Alberti (quien además de poeta fue, en sus años de estudiante de dibujo, alumno del artista argentino); la edición numerada del libro objeto Interlunio (en el que Spilimbergo realizó las imágenes y Oliverio los textos), que Leonardo confiesa haber desarmado para poder mostrar desplegado en la sala.
Spilimbergo: el mundo en la punta de su lápiz

Organizada de forma cronológica, Spilimbergo dibujante se estructura en períodos que marcan hitos en la trayectoria del artista. A sus años de formación en la Academia Nacional de Bellas Artes le corresponden torsos que demuestran la observación exhaustiva, los ojos ávidos del estudiante que mira hombres y mujeres para estudiar sus posturas, actitudes, gestos, cadenas musculares. De este período son también algunas monocopias (una forma de grabado), y Figuras, un aguafuerte de principios de los años 20, momento en que el artista recibe, por sus grabados en metal, el Primer Premio al Grabado, que le permite costear su viaje a Europa, para formarse en el modernismo plástico de la escuela Grande Chaumiere y los talleres de André Lothe y ser protagonista a su regreso, de la renovación de la pintura figurativa en Argentina.

La experiencia parisina lo provee de sombras coloreadas y cuerpos monumentales (como el pastel Desnudo Femenino de 1927) bastante más geométricos que los trazados en sus años de estudiante en Buenos Aires. Con su regreso al país vendrán los años consagratorios: exposiciones y premios (incluido el Gran Premio del Salón Nacional en el '37) y una intensa actividad docente que lo convierte en formador de varias generaciones de artistas.

De esos tiempos son las monocopias de la serie Los políticos, en las que Spilimbergo muestra una figuración distinta, irónica: líneas sueltas, desenfadadas, donde el gesto (la mueca del político, más propenso al banquete que al debate, pero también la arenga de los manifestantes y las líneas hieráticas en los cuerpos de los guardias, que mantienen a los políticos a una segura distancia del amor de sus súbditos) se vuelve lo más importante. La monocopia es un lenguaje recurrente en los papeles de Spilimbergo: técnica indómita, a mitad de camino entre la premeditación del grabado y la inmediatez espontánea del dibujo.

Los años '40 son para los bocetos del mural que el artista realizó en la cúpula de lo que hoy son las galerías Pacífico (en el mismo edificio de la muestra, tres pisos más abajo). Si sus dibujos son más que dibujos, sus bocetos, de figuras acabadas en su volumen y postura, son mucho más que bocetos.

“Pintor de la vida triste y la erótica muerte”, como lo definía en su poema Rafael Alberti, tanto su autorretrato del año '59 como el pequeño paisaje en pastel de 1962, son algunas de las últimas obras de su vida que pueden verse en la muestra. En ambas el color lleva la imagen al límite de la pintura. Pero la vibración, siempre sensual y siempre melancólica, de esas figuras –sean pelo, ojo, árbol, cielo- no olvida nunca que antes fueron línea.

Los cuerpos robustos, apenas ataviados, los rostros en penumbras. Dos mujeres es la única monocopia perteneciente a la Breve historia de Emma que puede verse en la sala. No se trata en verdad de una de las 36 imágenes que conforman la serie que el artista, con técnica exquisita, dedicó en 1935 a la vida de una prostituta, sino a una de las muchas monocopias que Spilimbergo, en esa búsqueda incesante llevó a cabo, pero que finalmente quedó descartada.

Paradojas del arte, siendo hoy una de las obras más reconocidas del artista, Spilimbergo nunca pudo exponerla en vida. Una vez lo intentó en Tucumán, pero la curia lo censuró, horrorizada por la temática de la obra. Cuenta la leyenda, sin embargo, que antes de cerrar la sala, pudieron verse, en los vidrios de las ventanas, las marcas de rouge de las mujeres: besos rojos contra el cristal frío, también contra la frialdad de esas miles de vidas grises y anónimas, a las que el artista daba rostro y nombre. Besos rojos en apoyo, y sobe todo en gratitud, por simplemente no mirar hacia otro lado. © Clarín

domingo, 9 de julio de 2017

Antonio Berni, el artista como personaje

El maestro rosarino firmaba como «Antón Perulero» cartas, dibujos y collages que dedicaba a «Graciela Amor», su última y misteriosa musa. Desde fin de mes se exhibirán en la galería Jacques Martínez, con cita previa

por Fernando García


Ramona y el viejo, xilo-collage de Berni de 1962, Foto: Malba

Conocí a "Graciela Amor" en febrero de 2003, cuando buscaba testimonios accesorios para completar un perfil de Lily Berni como heredera de la obra de su padre, Antonio Berni, para la revista colombiana Gatopardo. Debo haber pasado casi tres horas en su departamento de estilo. Apenas crucé la puerta para volver a la calle, supe que había empezado, con ella, con su enfática y cálida voz grabada, el libro que terminaría siendo Los Ojos, la primera y única biografía sobre Berni.

Me corrijo. Quizás no salí a la calle sino que entré en la materia espesa de la escritura al conocer un pequeño tesoro de la ficción tejida entre "Antón Perulero" y "Graciela Amor". Se trataba de un cuadernillo formado por collages, dibujos y textos que un Berni enamorado de 76 años se había empeñado en producir (como si produjera poco) para conquistar a esta mujer, entonces de treinta, a la que había conocido en el litigio para salvar de la demolición los murales de las Galerías Pacífico.

"Antón Perulero", el nombre tomado de aquella vieja ronda infantil, era Berni finalmente convertido en personaje, el capítulo final e íntimo, secreto, de su usina narrativa, la misma que le había dado a la historia del arte argentino Juanitos y Ramonas. "Graciela Amor", lo atestigua este correo íntimo, es la modelo de su cuadro inconcluso, aquel que muestra a una mujer desnuda a orillas de un mar nocturno bajo un cielo oscuro surcado por un avión.

Ya lo conocen. Lo han visto en la retrospectiva de Jorge Glusberg en el Museo Nacional de Bellas Artes (1997); en el MNBA de Neuquén (2006) y en el stand de la galería Sur en arteBA, en 2016. Lo que (casi) nadie ha visto es la trama secreta por detrás de esta obra crepuscular. Este conjunto de dibujos, collages, cartas; este objeto del deseo donde Berni transita entre la declaración erótica y la resignación ante la improbable concreción sexual.

Pasaron 36 años para que "Graciela Amor" se decidiera a hacer público este tesoro (algunas cartas se pudieron leer en Ramona y también en Los Ojos, donde se publicó por primera vez uno de los collages) en una muestra que, más que una muestra, será una teatralización del acto voyeur.

Graciela Amor y Antón Perulero se exhibirá del 31 de julio al 1 de setiembre en la galería Jacques Martínez. No será el desfile de gente y selfies al que nos acostumbró Berni, sino que las visitas serán individuales, estará prohibido sacar fotos y cada persona tendrá veinte minutos para espiar, con inscripción previa en la página web de la galería. Un sutil show de la privacidad.

Luis Felipe Noé: una mirada hacia 60 años con la pintura

En el Bellas Artes, el artista inaugura una gran retrospectiva; a pedido de LA NACION, eligió una obra por década

Por María Paula Zacharías

Foto: Daniel Jayo

A Luis Felipe "Yuyo" Noé se lo ve feliz. Recorre apurado y sonriente el montaje de Noé. Mirada prospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes, la muestra que inaugura este martes y recorre sus 60 años con la pintura. Aclara que fueron más, y que seguirá sumando millas. "Uno no envejece al cuete... bueno, algunos sí, otro no. Yo estoy muy contento de estar en una etapa muy productiva a mis 84 años. Estoy activo y creo que en una muy buena época. No me voy a comparar con ellos, pero hay ejemplos de artistas que lo mejor que hicieron fue de viejos: Tiziano, Monet, Matisse, Hokusai. Para la valoración definitiva de los artistas, creo que tienen especialmente suerte los que mueren muy jóvenes o los que mueren muy viejos."

Tiene planeado publicar dos libros de dibujos y acaba de entregar a imprenta otro más, El caos que constituimos, que publicará el museo. "Lo terminé hace dos horas. El caos somos todos nosotros, nos involucra. Va a estar dedicado al caos, que me ha acompañado toda mi vida, o algo así", dice entre risas. Ocupa todo el centro de la sala su obra más reciente y arriesgada, Entreveros (2017). Se trata de una gran instalación de pintura sobre estructuras angulares, con zonas con retratos en relieve y composiciones de espejos rotos, desplegada sobre una superficie espejada y psicodélica. Todas las instalaciones que ha hecho son una búsqueda de representar el caos.

"En 1965, en su libro Antiestética, Noé expresó la necesidad de asumir el caos, no en oposición al orden, sino como una nueva dinámica de funcionamiento de un mundo en permanente cambio. Esta exposición analiza los aspectos centrales de la obra de Noé, a través de los cuales desarrolló su «estética del caos», donde el pasado hace eco en el presente y se proyecta al futuro", explica la curadora, Cecilia Ivanchevich.

La muestra no sigue un orden cronológico sino que plantea tres claves de lectura que pueden rastrearse en la "estética del caos". La conciencia histórica aparece cuando el artista es testigo de su época para apropiársela y evocarla a través de la cita, la denuncia y la ironía. "En la visión fragmentada, Noé, consciente de sus coordenadas geográficas y temporales, replica en las formas la fragmentación que observa en la sociedad", dice la curadora. Por último, la línea vital va desde 1957 hasta la actualidad, y representa la línea a mano alzada que recorre el papel y la tela.

Seis décadas en seis pinturas por Noé

Los 60: Introducción a la esperanza, 1963, 201x214 cm, óleo y esmalte sobre nueve bastidores entelados. "Esta obra forma parte de una segunda etapa mía y pertenece a la colección del museo. Ya en 1962 se produce una ruptura de tensiones, y quiero hacer más bien contrastes y oposiciones. El cuadro éste en realidad es una manifestación. Alguna gente me dice que se parece a Munch... pero yo creo que Munch debe haber visto una sola gran manifestación en toda su vida. Yo, toda mi infancia he visto manifestaciones peronistas. Me gustó poner los carteles afuera y el gris adentro, y con referencias que a alguno le parecerán insólitas, como aquel cartel que dice «Cristo habla en el Luna Park». Lo más realista que tiene el cuadro es ese cartel. Yo también fui periodista y trabajaba en La Prensa, y en esa época ese cartel estaba en todos lados. No me quería perder la nota, y fui hacerla. Era una conferencia organizada por los hermanos Basilio. A veces, lo más realista es lo más absurdo. Los carteles arriba prometen esperanza y abajo hay una multitud gris. Otro cartel dice «No nos dejan». Era la época en que a Perón no se lo podía mencionar.

domingo, 2 de julio de 2017

Diane Arbus. Enfrentar los propios fantasmas

Es una de las fotógrafas más relevantes del siglo XX y escandalizó a la alta sociedad neoyorquina con sus retratos de personajes excéntricos y marginales. En los próximos días llegan desde el Met al Malba las imágenes que marcaron el inicio de su carrera

Por Celina Chatruc


"No puedo hacerlo más. No voy a hacerlo más." Con esa determinación, una noche de 1956 en su estudio del Upper East Side de Manhattan, Diane Arbus habría decidido poner fin a una década de sociedad con su marido. Un impulso que, sin saberlo, definiría su destino como una de las fotógrafas más destacadas del siglo XX.

Eso asegura Arthur Lubow, autor de una biografía de Arbus publicada el año pasado, que añadió polémica con revelaciones de incesto -Arbus habría mantenido una relación íntima con el poeta Howard Nemerov, su hermano mayor, hasta el final de su vida- a la ya controvertida historia de una mujer que cambió para siempre la forma de ver el alma humana.

Dos décadas antes, Patricia Bosworth, autora de otra biografía de la artista, había afirmado que fue Allan Arbus quien tomó la decisión al presenciar cómo su esposa rompía en llanto durante una cena con amigos. En respuesta a una pregunta sobre su trabajo, ella se habría angustiado al describir cómo peinaba y ajustaba los vestidos de las modelos retratadas para revistas como Glamour y Vogue.

Ambas versiones coinciden en que algo no andaba bien con Diane. "Parecía que estaba por o acababa de tener un colapso nervioso", confirmaría años más tarde su gran maestra y amiga Lisette Model, quien la animó a enfrentar -y retratar- sus propios fantasmas.

En el principio, la muestra que inaugurará el Malba el 13 de este mes, presentará un centenar de imágenes de aquella etapa decisiva en su carrera. Siete años -desde 1956 hasta 1962- que reflejan una profunda transformación en su mirada. Las hojas secas, los diarios arrastrados por el viento y los globos que protagonizaban las imágenes con las que llegó al taller de Model, a los 33 años, pronto dieron paso a los freaks que horrorizaron a la clase alta neoyorquina.

viernes, 16 de junio de 2017

Con Miró y Van Gogh, se esperan ventas por u$s 400 millones en el mercado de Londres

Dispondrán obras de artistas como Miró, Kandinsky, Van Gogh o Picasso, en la última semana de remates en la ciudad. Sotheby‘s remata 23 obras mientras Christie‘s ofrece una selección de 33 pinturas

por Ignacio Gutiérrez Zaldívar 

Le moissonneur, d'après Millet 1889
Hace un año que las cosas no andan bien en Gran Bretaña: elecciones, brexit, pérdida de valor de la libra esterlina, terrorismo. Pese a ello, el mercado de arte creció en el último año y ahora cierra balance con las ventas del miércoles 21 al martes 27, semana de grandes obras y enormes bases.

Arranca Sotheby’s con un remate de 23 escogidas obras. Mi favorita es el Joan Miró de 1940, de pequeña medida (38x46 cm) y con base secreta. Mi pálpito es que se pagará más de u$s 10 millones y podrá considerarse récord por su tamaño. Hay dos Kandinsky que también serán estrellas: uno figurativo, por el que se espera que se paguen unos u$s 25 millones, y otro abstracto, de 1913, por el que buscarán un total de u$s 35 millones. No entiendo bien por qué en algunas de las obras no consignan sus bases o estimaciones, que tarde o temprano se sabrán.

Hay una importante figura de mujer de Alberto Giacometti, de 130 cm de alto, que rondará los u$s 20 millones. Los autores presentados son aquellos que el mercado reclama, como nuestro Lucio Fontana, siempre presente (recordar la muestra que hay en el Museo Nacional de Buenos Aires). Christie’s sube la apuesta y curiosamente deja pasar una semana para presentar su venta, que será el martes 27. Sólo con cuatro obras piensa superar los u$s 100 millones. Un pequeño Van Gogh, "El Segador" (inspirado en Millet) de 43x24 cm, que hace 20 años se vendió en u$s 3 millones, ahora busca u$s 20 millones. En el mercado, la inflación no es la buscada por nuestro Banco Central. Un Picasso, retrato de María Teresa, una de sus tantas mujeres y amantes, óleo de 81x65 cm, es la obra más cotizada y con una reserva secreta, pero andará en los u$s 40 millones.

Cuando falleció Monet, en Giverny quedaron muchas obras sin terminar o sin firmar que fueron catalogadas luego por la Fundación Wildenstein. Entre las grandes telas hay una de 130x110 cm, que muestra un árbol de su jardín y que se espera llegue a los u$s 20 millones. Grandes expectativas tienen por un paisaje de Egon Schiele, que rara vez se ofertan y esperan superar los u$s 30 millones. Es muy buena la selección de 33 obras ofrecidas.

También en estas semanas se despide el mercado, que se tomará vacaciones en el hemisferio norte con varias ventas de cerámicas de Picasso y obras impresionistas y modernas, y Christie’s realiza una semana de venta Contemporáneo que es novedad en el mercado. Muy buenas han sido las ventas de arte ruso que venían flojas. Han retomado calor y grandes precios. Con su salida de la comunidad europea veremos como "castigan" en impuestos al reino inglés. © El Cronista

sábado, 5 de septiembre de 2015

La primera casa diseñada por Gaudí abrirá como museo en 2016

La Casa Vicens. La primera casa diseñada por Antonio Gaudí abrirá como museo.

Casa Vicens. Image © Eric Huang [Flickr CC] 


Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005 y diseñada por Antoni Gaudí en Barcelona cuando tenía 30 años (1883-1889), la casa Vicens se convertirá en museo y abrirá sus puertas al público durante el segundo semestre de 2016.

Su actual propietario, una sociedad filial del grupo financiero andorrano Mora Banc Grup, actualmente trabaja en la restauración y la coordinación museográfica y artística de la muestra. "(Se trata de) un trabajo esencial para entender su lenguaje arquitectónico único y el desarrollo del Art Nouveau en Barcelona", explicó en una reciente entrevista Mercedes Mora, Executive Manager del nuevo proyecto catalán.

martes, 1 de septiembre de 2015

Debate sobre el fururo de los museos


400 especialistas debaten hasta el viernes 
sobre el futuro de los museos


Con el propósito de convertirse en una plataforma de ideas innovadoras, enfoques creativos y nuevas metodologí­­as que contribuyan a aumentar la participación de los visitantes comenzó hoy «El museo reimaginado», un encuentro concentrado en la Usina del Arte que hasta el viernes reunirá a más de 400 profesionales de museos de América para debatir sobre el futuro de estas instituciones.



La inciativa fue disparada por la idea de que en el mundo contemporáneo interconectado es necesario que los museos trabajen juntos para abordar temas complejos y crí­ticos para su sustentabilidad y la de la sociedad a la que prestan servicio, propiciando una nueva generación de profesionales dispuestos a crear una experiencia emotiva para el visitante.

 
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